Volver a springspain.com Sobre nosotros

Frases desalentadoras para evitar como líder

Aprender a evitar las frases desalentadoras por otras empáticas y motivadoras mejorará la relación laboral con los empleados.

Tiempo de lectura: 3 minutos

En ningún momento de la formación de un trabajador se debe comenzar con una frase del tipo: «No te ofendas, probablemente ni siquiera eras consciente de esto, pero…». Independientemente de las palabras que vengan a continuación, el hablante ya ha comunicado una actitud desdeñosa. El error de emplear frases desalentadoras es potencialmente destructivo, especialmente en el ámbito laboral.

Las palabras importan, especialmente cuando provienen de un líder. Como supervisor, no puede permitirse ser insensible, ni siquiera por accidente. A menudo, un jefe despectivo tiene poco tiempo y no piensa en lo que está diciendo. Gran error.

A continuación. Encontrarás cinco frases desalentadoras que debes repensar o eliminar de tu repertorio, así como enfoques alternativos que pueden ayudarte a decir lo que quieres decir, con amabilidad y profesionalidad.

Frases desalentadoras más comunes en el trabajo

«Eso es una pérdida de tiempo»

Un ejemplo en el que podrías emplear este tipo de frases desalentadoras es al ver a un empleado trabajando en una tarea o proyecto que no se relaciona con los objetivos y prioridades actuales del equipo. Llevas mucho tiempo en el negocio y sabes lo que importa y lo que es una pérdida de tiempo.

Lo que la otra persona realmente escucha es algo así como: «Supongo que no sabes lo que estás haciendo. No respeto tus ideas, así que te voy a despedir».

Puedes darle un nuevo enfoque comenzando la conversación con algo como “Cuéntame lo que estás tratando de hacer”. Haz preguntas adicionales para ayudar al empleado a darse cuenta de que sus acciones podrían no producir el resultado que esperaban.

«Probablemente no sepas de esto, pero …»

Ejemplo en el que podrías decir esto: al ver a un empleado cometiendo un error que sabes que no cometería si supiera una pieza clave de información adicional. Lo que la otra persona realmente escucha: «Soy el jefe y sé más que tú».

Podrías darle un nuevo enfoque enfatizando tu propia oportunidad perdida de mantener a todos informados: «Lo siento, olvidé informarte sobre esto». Lograrás que el personal se sienta más incluido, apoyado y validado según el énfasis que pongas. El truco es asegurarse de que la otra persona sienta que el énfasis está en esto y no en ellos.

CTA Da el Salto con Spring

«No puedo ayudarte en eso»

Esta frase desalentadora podría surgir cuando un empleado hace preguntas o pide ayuda en un proyecto o tarea que no debería ser su responsabilidad. Lo que la otra persona interpreta ante un “no puedo ayudarte” es “no me interesa ayudarte a obtener la información que necesitas”.

Podrías darle una vuelta de tuerca al ayudar al empleado a ponerse en contacto con la persona adecuada. Por ejemplo, puedes darles una dirección específica, como, «Eso es algo que no he experimentado, pero Susana está al tanto de todo. Me gustaría que hablaras con ella, déjame presentarte».

«No te ofendas, pero…»

Esta frase desalentadora es muy clásica ante situaciones en las que un empleado dice o hace algo que consideras está mal o equivocado, un resultado probable de su ingenuidad. Lo que la otra persona realmente escucha es «has dicho o hecho algo tonto y estoy a punto de insultarte».

Orienta tu respuesta de otra manera. Si no estás de acuerdo con algo que dice un empleado, respóndele con un «no estoy de acuerdo por…». Si un empleado hizo algo incorrectamente, apártalo del resto y coméntale algo como “entiendo por qué podrías haber pensado que esa era la mejor solución. Pero la próxima vez, preferiría que pudieras gestionarlo de esta manera».

«No importa, ya lo hago yo»

El error o la inexperiencia de un empleado te ocasionará más trabajo a largo plazo, por lo que crees que es mejor si tú mismo te haces cargo. Ante este tipo de frases desalentadoras, lo que interpreta el trabajador es algo como “no confío en que lo hagas bien ni quiero tomarme el tiempo para ser tu mentor o tu coach”.

Mejora la situación intentando hacerte cargo del trabajo temporalmente, con la promesa de explicar más adelante lo que salió mal. Podrías decir algo como “no os he dado suficiente tiempo y/o información. Déjame seguir desde aquí. Luego, cuando termine, podemos discutirlo para que sepas cómo hacerlo la próxima vez”.

O puedes ayudarlos a hacer un plan en el acto. La peor parte de usar esta frase, como gerente, es que dejas todo el trabajo en tus manos. Es mucho más efectiva detenerse un momento y analizar exactamente lo que puede hacer el subordinado directo y cómo pueden cerrar la brecha. Da poder al equipo y te ayuda a ti también.

Estas son las cinco frases desalentadoras más habituales en cualquier centro de trabajo. Una vez propuestas distintas alternativas para motivar al equipo, el ambiente laboral y la productividad mejorará.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 3 Promedio: 5)
¡Síguenos!

© 2020 Spring Spain